Aceite esencial de lavanda: qué es, a qué huele y cómo se usa

La lavanda es el aceite esencial más vendido del mundo y el que compra casi todo el que empieza. También es uno de los más confusos, porque bajo el nombre «lavanda» se venden cosas bastante distintas. En esta página te explicamos cuál es cuál, a qué huele cada una y cómo se usa.

Qué es el aceite esencial de lavanda

Se obtiene destilando al vapor las flores de Lavandula angustifolia, la lavanda fina o lavanda verdadera. Hacen falta aproximadamente cien kilos de flor para obtener un kilo de aceite esencial, lo que explica que el frasco de 10 ml no sea regalado.

Su componente principal es el linalol, acompañado de acetato de linalilo. Son los dos responsables de ese aroma floral limpio que todo el mundo reconoce, y también los que aparecen declarados como alérgenos en las etiquetas: no es un defecto, es que la normativa obliga a declararlos.

Lavanda y lavandín no son lo mismo

Esto es lo que más conviene saber antes de comprar, y lo que casi ninguna tienda explica.

  • Lavanda fina (Lavandula angustifolia): crece en altitud, rinde poco y su aroma es floral, dulce y delicado. Es la que se usa en perfumería y en aromaterapia.
  • Lavandín (Lavandula x intermedia): es un híbrido entre la lavanda fina y el espliego. Crece a menos altura, rinde muchísimo más y su aroma es más alcanforado y más áspero. Es lo que perfuma la mayoría de detergentes y ambientadores.

El lavandín no es peor producto: es otro producto, y mucho más barato de producir. El problema es cuando se vende como lavanda a precio de lavanda. La forma de saberlo es mirar el nombre en latín de la etiqueta. Si pone angustifolia, es lavanda fina. Si pone intermedia o hybrida, es lavandín.

Las cuatro lavandas que tenemos

Todas son Lavandula angustifolia, lavanda fina. La diferencia está en dónde crecen, y se nota al olerlas una detrás de otra:

  • Lavanda de Francia. El perfil de referencia: floral limpio, herbáceo, con el fondo ligeramente amaderado. Es la que se toma como patrón.
  • Lavanda búlgara. Más redonda y más dulce, con menos alcanfor. Bulgaria es, junto con Francia, el gran origen mundial.
  • Lavanda inglesa. Más seca y más herbácea. Huele menos a perfume y más a planta. Gusta mucho a quien la lavanda comercial le resulta empalagosa.
  • Lavanda alpina de altitud. La más fina de las cuatro. Cuanto más alto crece la lavanda, menos alcanfor produce la planta, y más delicado sale el aceite. Es la que buscan los perfumistas.

A qué huele

Familia olfativa: floral herbáceo.
Posición en la pirámide: nota de corazón. Aparece cuando la salida se abre y es la que sostiene la mezcla.

Descrito con detalle: floral limpio y herbáceo, con un fondo ligeramente amaderado y un punto verde. No es dulce como una flor blanca ni fresco como un cítrico: está en medio, y de ahí viene que combine con casi todo.

Para qué se usa

  • Difusión en el dormitorio, sola o con cítricos.
  • Mezclas de masaje, diluida en un aceite vegetal.
  • Cosmética artesanal: cremas, bálsamos, jabones, sales de baño.
  • Perfumería artesanal, como nota de corazón de una composición.
  • Baño aromático, siempre mezclada antes en sal o en aceite.
  • Ropa y armarios: unas gotas en una bolsita de tela.
  • Limpieza del hogar, en el cubo de la fregona.

Con qué se mezcla

La lavanda es el aceite más sociable que existe. Combina especialmente bien con bergamota, geranio, cedro y romero, y en general con cualquier cítrico y cualquier madera.

Tres mezclas que funcionan siempre:

  • Para el dormitorio: 3 gotas de lavanda + 2 de mandarina + 1 de cedro.
  • Para el escritorio: 2 de lavanda + 3 de limón + 1 de romero.
  • Para el baño: 3 de lavanda + 2 de geranio + 1 de incienso.

Cómo se diluye

  • Cuerpo, adulto: 2 o 3 %, de 12 a 18 gotas por cada 30 ml de aceite vegetal.
  • Rostro: 1 %, unas 6 gotas por cada 30 ml.
  • Baño: de 5 a 8 gotas, mezcladas antes en una cucharada de aceite o en un puñado de sal.
  • Difusor: de 3 a 6 gotas.

La lavanda es de los aceites que más perdonan: si te pasas de gotas, la mezcla no se arruina. Por eso es el aceite con el que conviene aprender.

Precauciones

Uso externo. No ingerir. No aplicar puro sobre la piel: diluir siempre en un aceite vegetal. Contiene linalol y limoneno, alérgenos de fragancia de declaración obligatoria. Consultar con un profesional sanitario antes de usarlo en el embarazo, la lactancia, en niños o en personas con patologías. No usar con animales sin asesoramiento veterinario.

Una historia que explica el nombre del sector

En 1910, el químico francés René-Maurice Gattefossé se quemó una mano en un accidente de laboratorio. Trabajaba en perfumería y en el mundo de los aceites esenciales, y lo que ocurrió después le llevó a dedicar el resto de su carrera al estudio de estos aceites y a acuñar, en 1928, la palabra aromaterapia.

Es la anécdota fundacional del sector y la cuentan todos los libros. Nosotros la contamos como lo que es: una historia, no un argumento de venta.

Nuestros aceites esenciales de lavanda