Esta página es la práctica: cuántas gotas, en qué, para qué y cómo. Sin rodeos. Si buscas la introducción, está en qué es la aromaterapia.
La tabla de dilución
Un aceite esencial no se aplica puro sobre la piel. Se rebaja en un aceite vegetal, y el porcentaje depende de dónde vaya y de quién lo use. Esta es la tabla que conviene tener pegada dentro del armario:
| Uso | Porcentaje | Gotas por 30 ml de aceite vegetal |
|---|---|---|
| Rostro | 1 % | 6 gotas |
| Cuerpo, adulto, uso diario | 2 % | 12 gotas |
| Cuerpo, adulto, uso puntual | 3 % | 18 gotas |
| Masaje de espalda o piernas | 3 % | 18 gotas |
| Piel sensible o persona mayor | 1 % | 6 gotas |
| Niños (con criterio profesional) | 0,5 % | 3 gotas |
El cálculo rápido: una gota de aceite esencial en 5 ml de aceite vegetal es aproximadamente un 1 %. A partir de ahí, multiplica.
Y una advertencia que no se hace suficiente: los aceites no son intercambiables en potencia. Seis gotas de lavanda y seis de orégano no son lo mismo ni de lejos. Con los intensos —orégano, tomillo rojo, canela, clavo, gaulteria— baja a la mitad o menos.
En el difusor
El difusor eléctrico nebuliza agua con unas gotas de aceite. Es la forma más cómoda y la que menos aceite gasta.
- Habitación pequeña (baño, recibidor, dormitorio pequeño): 3 gotas.
- Habitación mediana (dormitorio, despacho): 4 o 5 gotas.
- Salón o espacio abierto: 6 gotas, o dos difusores repartidos en lugar de uno cargado.
Tiempo: de treinta a sesenta minutos es más que suficiente. Dejarlo encendido toda la tarde no mejora nada, porque el olfato se satura: a los veinte minutos dejas de percibir el aroma aunque siga ahí. Es mejor encenderlo en tandas.
Mantenimiento: vacía el agua cuando termines y sécalo. Si dejas el agua dentro de un día para otro, el aceite se oxida y la próxima vez huele raro. Una vez al mes, agua con un chorrito de vinagre para quitar la cal.
En el quemador de cerámica
El quemador lleva un platillo arriba y una vela de té debajo. Se llena el platillo de agua, se echan tres o cuatro gotas y se enciende la vela.
- Llena siempre el platillo de agua antes de echar el aceite. Si el aceite se calienta solo, se quema y huele mal.
- Vigila el nivel: cuando el agua se evapora, hay que reponerla.
- Comprueba que el quemador tiene hueco de aire por debajo, o la vela se apagará sola por falta de oxígeno.
- Nunca lo dejes encendido sin vigilancia ni al alcance de niños o animales.
En el baño
Aquí está el error más repetido de toda la aromaterapia, así que va en negrita: el aceite esencial no se disuelve en agua. Si lo echas directo a la bañera, se queda en gotitas flotando y esas gotitas se pegan a la piel sin rebajar. Es la causa más frecuente de irritación en gente que creía estar haciéndolo bien.
Cómo se hace bien:
- Pon de 5 a 8 gotas en una cucharada de aceite vegetal, en un puñado de sal, o en un poco de leche entera.
- Remueve.
- Ahora sí, échalo al agua caliente con el grifo abierto.
- Remueve el agua con la mano antes de entrar.
La sal y la leche funcionan como dispersantes. El aceite vegetal no dispersa, pero al menos rebaja el aceite esencial antes de que toque la piel.
En masaje
- Prepara la mezcla al 2 o 3 % en un aceite vegetal (12 a 18 gotas por 30 ml).
- Calienta el aceite entre las manos antes de aplicarlo. Frío se desliza peor y resulta desagradable.
- Prepara solo lo que vayas a usar, o guárdalo en frasco de cristal opaco y gástalo en unas semanas.
- Prueba siempre en el antebrazo la primera vez que uses un aceite nuevo, y espera un par de horas.
En la limpieza de la casa
Este uso está muy infravalorado y es de los más rentables, porque aprovechas los aceites baratos.
- Fregona: 10 gotas de limón o pino en el cubo de agua.
- Cubo de basura: dos gotas en un algodón en el fondo, debajo de la bolsa.
- Aspiradora: una gota en el filtro, y al aspirar perfuma la casa.
- Armarios y cajones: unas gotas en una bolsita de tela o en una madera sin barnizar.
- Plancha: nunca en el depósito del agua, que lo estropea. Mejor un hidrolato o perfumar la ropa ya doblada.
Para estos usos, la naranja dulce y el limón son los más rentables del catálogo.
Cómo se conservan
- Frasco de cristal topacio, bien cerrado. La luz y el aire son lo que los estropea, no el tiempo.
- De pie, nunca tumbados. El aceite esencial ataca al cuentagotas de plástico si está en contacto permanente.
- Lejos del calor. La repisa del baño es el peor sitio de la casa; el cajón del dormitorio, el mejor.
- Los cítricos, en la nevera. Son los que antes se oxidan, con diferencia.
- Apunta la fecha de apertura en el propio frasco con un rotulador.
Cuánto duran, orientativamente: los cítricos, de uno a dos años. La mayoría de los aceites, de dos a tres. Las maderas y resinas —sándalo, pachulí, vetiver, incienso— duran muchísimo, y el pachulí incluso mejora con los años.
Cómo saber si se ha estropeado: huele a rancio, a pintura vieja o a barniz. Si huele así, ya no sirve para la piel. Para el cubo de la basura todavía vale.
Preguntas rápidas
¿Cuántas gotas tiene un frasco de 10 ml?
Entre 200 y 250, según la viscosidad del aceite y del cuentagotas. Un frasco pequeño da para mucho más de lo que parece.
¿Puedo mezclar aceites esenciales entre ellos?
Sí, y es lo interesante. Empieza por dos y luego tres. La regla de la pirámide: tres gotas de salida, dos de corazón, una de fondo.
¿Se pueden usar en un humidificador normal?
Depende del aparato. Muchos humidificadores no están preparados y el aceite les estropea el plástico o la membrana. Mira las instrucciones del tuyo antes.
¿Valen para el coche?
Sí, con un difusor de coche o unas gotas en una pinza de fieltro. Nunca directamente sobre el salpicadero: el aceite esencial levanta el plástico.
